LA PUNTERÍA DEL GRAN HERMANO

Va a ser cierto que nos vigilan. Al menos a mí. La semana pasada comenté en algún muro de Facebook que había sobrevi­vido a lo más duro de la pande­mia gracias a que, al llegar a casa, me transportaba a los siglos XII y XIII y que ahora aún había retrocedido más y estaba en el siglo I antes de Cristo.

Obviamente no tengo una máquina del tiempo ni soy un personaje de la serie que tanto gusta a los ministéricos. La conversación del muro en el que par­ticipé giraba en torno a la literatura y comentábamos cómo nos permite vivir otras vidas y en otros mundos.

Pero como a las máquinas que nos vigilan para el Gran Hermano no les hemos enseñado qué son los recursos estilísticos se ve que se tomaron mi comentario al pie de la letra. De manera que, el viernes pasado por la noche, entré a San Google para buscar algo que nece­sitaba y me encontré con que la primera noticia que me sugería el santo patrón de los buscadores era una noticia del ABC cuyo titular me informaba de que en el siglo XIV en Valencia se había inaugurado el prostíbulo que acabó siendo el más grande de Europa. Nótese que les hablo en pasado porque escribo por la ma­ñana, que es cuando vivo en el siglo XXI, y porque entiendo que si están le­yendo un blog, ustedes también viven, al menos, en el siglo XXI. Sin embargo, en ese momento, me horroricé pensando que ese tipo de noticia llegada desde el futuro no podía ser más que brujería o un acto inspirado por el mismísimo Satanás pues quién si no iba a adelantarme tamaña barbaridad que había de acontecer un siglo después al de mi vida vespertina.

Una vez repuesta del susto, leí el artículo sugerido que solo recomiendo si quieren echarte unas risas y quedarse con más preguntas que respuestas. He aquí algunas de las mías:

  1. ¿Ya existía el ABC en el siglo XIV?
  2. ¿Qué le ha hecho pensar al Gran Hermano que yo leo el ABC?
  3. ¿Por qué diantres me re­comiendan un artículo sobre prostíbulos? ¿Acaso su voluntad era enfadarme con el autor por su machismo y paternalismo explícito e implícito?

Dos días después, el mismo santo patrón de los buscadores me recomendó un artículo sobre Elba, una pastora gallega que murió varios días después de haber caído, con su ganado, en una fosa que se abrió a sus pies cuando cruzaban las montañas. En principio solo parece un artículo de la página de sucesos, ¿verdad? Pero ¿qué me dicen si les cuento que Elba vivió hace 9.300 años y que su rebaño lo componían tres uros?

Conclusión: San Google, debes afinar más la puntería porque no me atinas con las fechas.

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